La orden Dominca

Intoducción

La Orden de los Dominicos fue fundada por Santo Domingo de Guzmán. Apenas unos años después de que comenzara su labor, el Papa Honorio III aprobará las primeras de reglas de La Orden, iniciándose así oficialmente la andadura de la nueva orden mendicante (Herruzo et alii, 2022:136). 

 

En sus inicios comenzó siendo una orden itinerante, hecho que se modifica pronto ante la necesidad de conectar con la actividad de los espacios en los que La Orden es activa. Uno de los aspectos más trascendentales de los dominicos siempre fue la educación y formación de los frailes, no en vano el propio Santo Domingo de Guzmán 

establece la educación como único medio de combate contra el pecado (Herruzo et alii,2022:137-138) 

 

Los dominicos han dado a la Iglesia algunos de sus santos más ilustres, como Santo Tomás de Aquino, Santa Catalina de Siena y San Martín de Porres. Hemos difundido la devoción a la Santísima Virgen María mediante el don del Santísimo Rosario, promovido la Sociedad del Santo Nombre y la Confraternidad de la Guerra Angélica desde sus inicios, y nos hemos desempeñado exclusivamente como teólogos de la Casa Pontificia.

Santo Domingo de Guzman

Santo Domingo nació en Caleruega, en la actual provincia de Burgos, España, después de 1170. Educado inicialmente por un tío sacerdote, posteriormente fue enviado a Palencia para estudiar artes y teología. Allí, Domingo vendió sus libros para atender las necesidades de las víctimas de una hambruna local. Posteriormente, se unió al capítulo de los canónigos regulares de Osma, bajo el priorato de Diego de Acebes. Dedicado a una vida exigente, abandonó el claustro en 1203 o 1204 para acompañar a Diego, ya obispo, al norte de Europa en misión diplomática. Cruzando la región de Toulouse, descubrió la herejía albigense, que entonces asolaba el sur de Francia. Un deseo misionero creció en Domingo y quiso dar a conocer a Cristo a los paganos.

 

En 1206, tras un segundo viaje al norte de Europa, Diego y Domingo, de regreso a España, se reunieron en Montpellier con los legados papales encargados de convertir a los herejes. Les aconsejaron ir a pie, sin oro ni plata, como «hombres evangélicos». Diego, tras enviar su equipaje de vuelta a Osma, partió con Domingo a predicar en pobreza apostólica. Antes de noviembre, Diego propuso al Papa establecer una misión a largo plazo en Languedoc, al sur de Francia. A finales de 1206, estableció una «praedicatio» con sede en Prulla, de la que Domingo era el líder efectivo. Fue allí, al pie de la colina de Fanjeaux, donde algunas mujeres convertidas del catarismo se establecieron para llevar una vida religiosa. Algunas compañeras se unieron a Domingo y viajaron con él por la región devastada por la guerra.Durante 800 años, la misión de la Orden de Predicadores ha sido proclamar el Evangelio a todos los rincones del mundo. Lo hacemos por una sencilla razón: que toda alma llegue a conocer y amar a Jesucristo.

 

Por esta razón, Santo Domingo de Guzmán fundó la Orden de Predicadores en 1216. Viajando por España y el sur de Francia con el obispo de Osma, se encontró con muchas personas confundidas que creían que el mundo físico era maligno, creado por un dios maligno. Domingo vio la necesidad de buenos predicadores que pudieran explicar la verdad de la fe católica y reconciliar a quienes se habían alejado.

 

Como miembros de la Orden de Predicadores, estamos llamados a seguir los pasos de Domingo, imitando su misericordia y predicando el Evangelio de Jesucristo tanto a tiempo como a destiempo. Nuestra vida en comunidad, junto con nuestro tiempo de estudio y oración, nos permite compartir los frutos de nuestra contemplación y proclamar la buena nueva a toda tierra y nación.

 

Durante 800 años, la misión de la Orden de Predicadores ha sido proclamar el Evangelio a todos los rincones del mundo. Lo hacemos por una sencilla razón: que toda alma llegue a conocer y amar a Jesucristo.

 

 

Los dominicos en Canarias

La labor de los predicadores dominicos pronto se extiende por toda Europa, llegando por primera vez a Canarias en el s. XV. Las primeras noticias las tenemos en plena Guerra de Conquista de Gran Canaria, cuando tres frailes dominicos llegaron, 

provenientes de Jerez, para comenzar la evangelización de los aborígenes y preparar la fundación de un convento (Hernández Abreu, 2020: 33). La “expedición” estuvo muy lejos de ser un éxito debido a la belicosidad de los canarios, que llegan a despeñar a uno de los frailes de la Orden (loc.cit.). 

 

 

La creación de conventos dominicos en Canarias fue muy tardía. La implantación de otras órdenes, especialmente los franciscanos, y la imposibilidad legal de levantar conventos hasta 1521, provocó que hasta 1522 no se fundase el primer convento dominico en el archipiélago. La ermita de San Pedro Mártir, levantada justo tras el final de conquista en el extremo sur de la primitiva ciudad de Las Palmas, se convirtió en la iglesia conventual de la primera fundación dominica de las islas (Hernández Abreu, 2020: 35-36). 

 

Entre 1522 y 1527 se produce la fundación del segundo convento dominico en Canarias, el Convento de Santo Domingo de La Concepción, en la isla de Tenerife (Hernández Abreu, 2020: 40-41). Este Convento fue declarado Monumento Histórico 

Artístico en 1985 (BOC, 1986) y hoy es Bien de Interés Cultural (la configuración exterior de esta iglesia conventual guarda muchas similitudes con la iglesia conventual de Hermigua). 

 

En un contexto en el que La Orden trataba de frenar la enorme expansión franciscana en Canarias, se suceden las fundaciones dominicas por toda Canarias a lo largo de los siglos XVI y XVII (Hernández Abreu, 2020: 42-66). Así, llegan los primeros 

frailes dominicos a La Gomera. 

Aprobación de la orden

Fusce egestas, justo tristique viverra elementum, eros tellus porttitor ipsum, at sollicitudin dui quam vitae dui. Duis vehicula purus a augue consectetur, quis dictum ligula iaculis. Sed ut quam nec lacus tempus rutrum eu ut lacus. Mauris volutpat, enim id consequat pharetra, ligula turpis sagittis lacus, ut eleifend eros elit et arcu. Aliquam hendrerit nisl eu sem fermentum venenatis. Curabitur eu tortor justo. Interdum et malesuada fames ac ante ipsum primis in faucibus. Fusce vitae tellus nec ligula eleifend rhoncus nec vitae ipsum. Aenean diam est, malesuada id lorem nec, consequat mattis quam. Morbi ante lectus, blandit et posuere in, dignissim nec neque. Ut mauris nisi, viverra in mollis nec, commodo quis lorem.
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.