ES    EN

Cultivos tradicionales

Hermigua, pueblo agrícola

A la par que se desarrollaba el proceso de conquista por parte de los castellanos a partir del siglo XV, se fue asentando un modelo agrícola apoyado en dos tipos de producción. Uno de ellos era el de los cultivos de subsistencia, caracterizado por una agricultura familiar, minifundista, de baja productividad y basada en los policultivos de secano y regadío (cereales, papas, legumbres y hortalizas). Y otro de carácter comercial, de exportación, que giró en torno a monocultivos: azúcar (XV-XVI), viña (XVII-XIX), cochinilla, (XIX) o papas, siendo los tomates y los plátanos (finales del XIX y principios del XX) los que más importancia tuvieron, tanto por la superficie ocupada como por el consumo de agua, mano de obra e inversiones realizadas, cuotas de mercado, etc. 

Contemplar los bancales de Hermigua trepando hacia la montaña, salpicados de racimos de palmeras y casas coloridas, alegra el espíritu. Pero también evidencia que las únicas superficies llanas son las que han creado a fuerza de brazos los campesinos. Los elementos del patrimonio cultural y natural cohabitan en el espacio rural, las laderas abancaladas conforman paisajes muy valorados por su riqueza estética y etnográfica.
Esta agricultura no hubiera sido posible sin los cientos de manantiales de la isla, más de la mitad de los que brotan en Canarias. El agua se infiltra por los basaltos que coronan la meseta central pero no atraviesa los estratos más antiguos de la base. Se forma así un acuífero que rezuma por numerosos nacientes en la zona de contacto entre esas dos capas.

Cultivo de la caña de azúcar (XV-XVI)

La plantación de la caña de azúcar y la instalación dos ingenios azucareros supuso un enorme despegue económico para el municipio debido a la exportación del azúcar a los mercados europeos durante el siglo XVI. A partir del siglo XVII estos ingenios no fueron ya rentables y poco a poco dejaron de funcionar y de cultivarse la caña. Hoy en día, se conservan los vestigios de ambos. 

Cultivo de la vid (XVII-XIX)

En 1531 Hermigua representaba el mayor centro de producción de vino (46% de toda la isla), la cercana playa de Santa Catalina también era conocida por la presencia de once bodegas. El vino producido en la isla no se exportaba (como en el caso de la producción de Tenerife) sino que se utilizaba para el autoconsumo o para la elaboración de grappa. Hacia mediados del siglo XVII, tras el colapso del cultivo de la caña de azúcar, la viticultura adquiere una gran importancia para la economía de la isla.

Cria del gusano de seda (XV-XVI)

La plantación de la caña de azúcar y la instalación dos ingenios azucareros supuso un enorme despegue económico para el municipio debido a la exportación del azúcar a los mercados europeos durante el siglo XVI. A partir del siglo XVII estos ingenios no fueron ya rentables y poco a poco dejaron de funcionar y de cultivarse la caña. Hoy en día, se conservan los vestigios de ambos. 

Cultivo de cochinilla (XV-XVI)

La cochinilla (Caccus Cacti) es un insecto que parasita las hojas de las tuneras. Tiene forma de grano rojizo-negro cubierto por un polvo blanco. Son colocados en las pencas en trapos que se sujetan a los picos de las hojas de las tuneras. Cuando han alcanzado su desarrollo (unos 8 milímetros), se recogen y se colocan al sol o se secan en hornos.
El producto final se utiliza para teñir tejidos de grana y carmín.

Cultivo del plátano (XIX-XX)

La cochinilla (Caccus Cacti) es un insecto que parasita las hojas de las tuneras. Tiene forma de grano rojizo-negro cubierto por un polvo blanco. Son colocados en las pencas en trapos que se sujetan a los picos de las hojas de las tuneras. Cuando han alcanzado su desarrollo (unos 8 milímetros), se recogen y se colocan al sol o se secan en hornos.
El producto final se utiliza para teñir tejidos de grana y carmín.